El ladrón de tiempo, Terry Prattchet

Tic

Las figuras grises y sin forma conocidas como los Auditores de la Realidad piensan que los humanos llevan demasiado tiempo desordenando el universo y poniéndolo perdido con su imaginación, su irracionalidad y su fantasía. Pero les está resultando demasiado difícil deshacerse de ellos, por lo que los Auditores han ideado un nuevo plan: detener el tiempo para dedicarse, sin más intromisiones, a su insulsa tarea de catalogar y organizar todo lo que existe.

Tac

El tiempo, sin embargo, tiene sus propios paladines. Los Monjes de la Historia trabajan desde su secreto monasterio para que los humanos puedan seguir jugando con el tiempo, ganándolo, perdiéndolo o regalándolo.

Tic

Mientras en la bulliciosa Ankh-Morpork un relojero especialmente dotado empieza a construir el reloj que marcará con toda precisión el tic del universo y detendrá el tiempo, en el lejano monasterio un joven de excepcionales cualidades inicia su aprendizaje junto al héroe de mil historias Lu-Tze el Barredor.

Tac

El tiempo avanza inexorable hacia su fin, y los cinco (¡no, no eran cuatro!) jinetes del Apocalipsis recorren el Mundodisco. Solo la Muerte sabe que tal vez el mismísimo Tiempo sea más humano de lo que debiera, que puede haber tenido un hijo y que, si quiere impedir el plan de los Auditores, necesitará la ayuda de la familia.

Ti…

En Ladrón del tiempo, la vigesimosexta entrega de la serie del Mundodisco, Terry Pratchett combina con su habitual maestría la sabiduría mística, las artes marciales, la física cuántica y la ironía para crear una deliciosa reflexión sobre lo que de verdad significa ser humano.

«Considérense agarrados por el cuello de la camisa mientras yo les grito: “¡Tienen que leer este libro!”»

The Washington Post

 

¿Cómo describir la escritura de Pratchett? ¿Cómo empezar a contar todas las sensaciones que produce? No puedo. Es imposible.

El Ladrón de tiempo es la novela nº 26 de la serie Mundodisco.

¿Qué es Mundodisco?

Es un “planeta” plano, con forma de disco, en cuyo centro están las montañas del Eje, y que está rodeado por el mar exterior, que cae por el borde infinitamente (recordemos que el planeta es plano), a su vez este planeta reposa a lomos de cuatro elefantes gigantes, que a su vez descansan sobre el lomo de una inmensa tortuga (Gran A´tuin) que nada tranquilamente por las aguas del universo.

La verdad es que me veo incapaz de resumir la novela, o incluso hacer una reseña de ella… porque… es tan divertida, tan extraña, tan acertada, tan afilada, tan critica, tan irónica, tan… todo, que solo puedo describirla con una palabra: PERFECTA… claro, que para mí todo lo que escribe Sir Terry Pratchett es perfecto, así que…

Os cuento un poco sobre sus personajes.

Por un lado está la Muerte. Hmm… pero eso no quiere decir que muera gente, no, cuando me refiero a la Muerte, me refiero a uno de los protagonistas de la novela. La Muerte. Sip… todos sabemos que es la muerte (dejar de vivir) pero La Muerte (con mayúsculas) es mi personaje favorito de Pratchett (junto con las Brujas, Rincewind, Los Guardias, Papa Puerco… en fin… junto con todos los demás personajes de Pratchett) En definitiva la Muerte es un ser no de carne y sí de hueso, que habla en mayúsculas, y se pasea por Mundodisco vestido con una túnica negra, una guadaña y relojes de arena apunto de agotarse, va recogiendo a la gente que se muere (bueno, a sus cuerpos no, a sus almas) y se los lleva a… algún sitio. Pero es que además La Muerte, tiene inquietudes humanas, quiere entender a los que le rodean, se siente solo (de hecho se creó un compañero para no estarlo tanto, La Muerte de las Ratas) ahhh… también tiene una nieta. (¿Cómo es eso posible? Ni idea).

Luego está Susan, (la antes mencionada nieta de La Muerte) es maestra de preescolar, puede salir y entrar del tiempo a su antojo, viajar por el espacio, montar a Binky (el enorme y blanco caballo de La Muerte) y bueno… hacer mogollón de cosas raras. Es una mujer única (en el mas amplio sentido de la palabra) y quieras qué no… eso la hace sentirse un poco fuera de lugar… hasta que su abuelo, la comenta como de pasada, que hay otro como ella… el hijo de Tiempo. (sip, sí La Muerte es un personaje, Tiempo es otro; mujer, para mas señas, se enamoró, o se enamorará, o está enamorada, y tuvo, o tendrá, o está teniendo, un hijo –es que siendo Tiempo, el tiempo para ella no tiene razón de ser…)

En ese momento, en otro lugar, a Barredor (sip, un barredor, de estos que llevan escoba y barren, para mas señas) le entregan un nuevo aprendiz… un chico capaz de rebanar el tiempo sin mover un pelo (rebanar… hacer rebanaditas pequeñas de tiempo y alargarlo muuuucho) y bueno, Luz Tse coge su escoba y decide enseña al chico… claro que de Luz Tse se dice que es un gran héroe, que ha vivido siglos y que es muy sabio… será cuestión de comprobarlo.

además, tenemos a Jeremy,  un relojero algo maniático, que busca la perfección en el tiempo y es capaz de crear el reloj perfecto que nunca se atrase… sólo que para crearlo debe salir de la dimensión de mundo disco… y si lo hace y lo pone en marcha, el tiempo se parará… también está algo… sonado, pero mientras tome su medicación no hay peligro. (Y la toma, qué sí, qué se la toma todos los días, que sí, hombre, qué no se olvida jamás de su medicación…)

A los cuatro, nop, cinco jinetes del Apocalipsis, que no es por nada, pero son un tanto… humanos… ya se sabe que cuando se vive con la gente se adoptan las posturas de la gente… Muerte, del que ya he hablado antes,  Guerra que tiene poca memoria y es un hombre felizmente casado, Hambre que ocupa sus pensamientos en…comer, y Peste… bueno… Peste es peste… ahhh y falta el quinto, que no pienso decir quien es.

En definitiva, es un libro que recomiendo encarecidamente, porque es maravilloso, excéntrico, irónico, adictivo y sobre todo… porque nos da muchísimo que pensar. No es un libro que deje indiferente, para nada. Es una obra maestra.